Preguntas y respuestas (I)

¡Hola!

Hace tiempo me hicisteis algunas preguntas en Twitter. Y hoy (¡por fin!) puedo responderlas.

¡Allá voy!


Preguntas y respuestas


Mi novela más corta, Una sombra en la aljama, tiene menos de 25.000 palabras y la escribí en un mes. Mi novela más larga, La ciudad de los ladrones, tiene unas 130.000 palabras y estuve dos años trabajando en ella (aunque con interrupciones). También tengo escritas varias novelas de entre 35.000 y 50.000 palabras; esas son las que me suelen llevar un par de meses, pero depende del momento de mi vida.

En mi opinión, es difícil (aunque no imposible) escribir una novela en dos meses si estás estudiando o trabajando, incluso si es una novela de 25.000 palabras. Tienes poco tiempo y estás cansado/a, pero quieres hacerlo bien. Si me preguntas a mí si eres lento, te diré que no, para nada; yo creo que no hay escritores/as lentos/as ni rápidos/as, cada cual tiene su ritmo y las circunstancias influyen un montón. Lo importante es no agobiarse.

Por si te sirve de algo, te dejo un gráfico que me gusta mucho (por cortesía de mi amigo Raúl).

Mi primera sugerencia es que no nos presionemos demasiado. Escribir es un trabajo y, por tanto, lo ideal sería dedicarle unas 8 horas al día (es decir, lo que debería durar una jornada laboral) y descansar el resto del tiempo. El problema es que a veces no nos queda más remedio que compatibilizar la escritura con otro trabajo, y compatibilizar dos jornadas laborales es agotador y estresante.

El día no tiene suficientes horas para que hagamos todo lo que queremos, pero sí lo que más queremos. Yo propongo negociar con nuestras circunstancias: preguntarnos cuántas horas al día podemos dedicar a la escritura y, a partir de ahí, ponernos pequeñas metas diarias y/o semanales.

Por ejemplo, si tengo una o dos horas al día, puedo ponerme la meta de escribir un capítulo diario (o medio o un cuarto, si son capítulos largos). Si trabajo con guion, voy haciendo una equis cada vez que cumplo uno de esos objetivos y siento que he avanzado algo.

También sugiero escribir en un momento determinado del día. Y que ese rato sea sólo para escribir: ni libros, ni series, ni mucho menos vida social. (Nadie dijo que fuera fácil…)

https://twitter.com/Abnocta/status/938536908086530054

¡Te has explicado muy bien!

Lo primero que me imagino de un personaje es su forma de ser. Y suelo adaptar el físico después.

Por ejemplo, si quiero que mi personaje sea una feroz gladiadora, me la imagino fuerte, alta, con la piel llena de cicatrices y el pelo recogido para estar más cómoda; si quiero que sea un estafador profesional, me lo imagino más pequeño, atractivo y con una sonrisa bonita. No concedo demasiada importancia al color de los ojos, el pelo o la piel (a veces ni lo menciono), pero sí a lo que transmiten determinados rasgos físicos (por ejemplo, se supone que una persona atlética está acostumbrada a hacer ejercicio).

Hay veces que me inspiro en personas reales para construir el físico de un personaje (si no tengo cien personajes que se parecen a Erin Mommsen, no tengo ninguno), pero lo más habitual es que lo haga al revés.

Si hablamos de novela histórica, es más o menos así:

  1. Miro en la Wikipedia (vergüenza sobre mi vaca).
  2. «Uf, uf, UF, esto es muy largo».
  3. «Además, debería mirar libros, no la Wikipedia».
  4. Miro si hay algún libro electrónico* que tenga buena pinta y pueda comprar en el acto. *¿Por qué electrónico? Pues porque me da por tener la brillante idea de documentarme un domingo a las once de la noche y no es plan de molestar a los/as libreros/as a esas horas.
  5. Elijo, si es posible, un libro infantil en primer lugar. (No es broma: los libros infantiles son un excelente punto de partida para conocer una época histórica.)
  6. Luego ya me busco un libro para mayores (que fijo que es más aburrido, por cierto).
  7. Me canso a mitad (soy una impaciente).
  8. Busco algún documental en YouTube.
  9. Cuando ya tengo una visión general de la época en cuestión, escribo en un documento de Word toda la información que creo que voy a utilizar. El documento nunca tiene más de dos o tres páginas.
  10. Finalmente, cuando elaboro el guion de la novela, incluyo un apartado en el que indico la información sobre el contexto histórico que voy a ir dando en cada capítulo.

Si hablamos de ciencia ficción o fantasía

Básicamente, me pongo a crear un mundo entero desde cero: historia, política, economía, sociedad, religiones, cultura, folclore, mapas… Y es una movida tan grande que necesitaría un artículo entero para explicarla. (¡Si queréis, puedo añadirlo a la lista!)

Con vuestro permiso, uno estas tres preguntas.

Con respecto a mi rutina para escribir, me gusta hacerlo en mi casa, en una mesa ordenada, cuando aún hay luz natural (y, si puedo ir en pijama y beber café mientras tanto, mejor todavía). Pero una cosa es que me guste y otra, que lo haga siempre: hay días que sólo puedo escribir desde el móvil, en la sala de espera del dentista y sin luz… y me conformo.

Sí escribo todos los días, aunque sea un poquito, pero no me impongo un mínimo de palabras excepto que tenga un compromiso con alguna editorial. No me importa tanto la cantidad de palabras escritas como lo que he hecho avanzar la historia: a veces escribo una escena de chicha y nabo manifiestamente mejorable, pero que necesito sacar ya de mi cabeza, y luego, cuando tengo más tiempo y/o estoy más inspirada, la corrijo.

Personalmente, no podría imponerme un mínimo de palabras porque me agobiaría. Como he comentado más arriba, prefiero ponerme otra clase de objetivos diarios: un capítulo o un trocito de capítulo, por ejemplo, para sentir que avanzo.

De todos modos, si un día no podemos escribir nada, tampoco se acaba el mundo.

En cuanto a superar el bloqueo… Yo suelo optar por una de estas dos soluciones: o corrijo y/o reescribo la historia o cambio de historia. Pero lo hago porque sólo me bloqueo cuando una historia no me convence y, si una historia no me convence, es porque:

  • Opción A: Algo falla, así que tengo que corregir y/o reescribir.
  • Opción B: Yo estoy negativa, así que tengo que dejar descansar el proyecto.

También quiero aclarar que yo soy un poco drástica ahora mismo. Antes usaba otros trucos.

Normalmente, pienso en el papel que van a desempeñar en la historia.

¿Necesito un/a antagonista? ¿Un/a mentor/a, quizá? ¿O me apetece más meter un/a amigo/a fiel? Dependiendo del tipo de personaje que necesite, voy construyendo su personalidad y, finalmente, su aspecto físico.

Casi siempre creo a mis personajes secundarios en función de las necesidades de mis protagonistas. Pero eso no quiere decir que los descuide: pienso que los personajes secundarios son los que redondean una historia y siempre intento esmerarme con los míos (aunque unas veces lo consigo y otras no).

Por si a alguien le interesa, hace tiempo escribí un artículo hablando de cómo creo a mis personajes en general.


Hasta aquí llega la primera tanda de preguntas y respuestas del blog. Espero que el artículo os haya parecido útil o, al menos, entretenido; y, si os apetece que haya una segunda tanda, yo estaré encantada de seguir respondiendo.

Comments: 3 replies added

  1. Kate Lynnon 26 enero, 2018 Responder

    ¡Qué gran post! ¡Y qué bien que últimamente haya más actividad en este blog! Me estás dando ganas de hacerme Twitter también... Mi parte favorita ha sido la de la documentación. Me has hecho sonreír con lo de los libros para niños (y me ha parecido una idea bastante interesante, al igual que lo de los documentales). Y en cuanto al chico que pregunta lo de si es lento... yo le pondría un gif de George R. R. Martin :P ¡Hasta pronto! Kate

    • África Ruh 28 enero, 2018 Responder

      ¡Muchas gracias, Kate! Sé que lo de los libros infantiles puede parecer extraño, pero a mí me resultan muy útiles. Y los documentales son estupendos cuando estás haciendo cosas en casa, pero no puedes dejar de pensar en tu historia... ;-) ¡Ya me dirás si pruebas alguna de las dos cosas! Con respecto a Twitter, yo pienso que es una herramienta bastante útil. Aunque quita un poquito de tiempo. Si te animas, avísame. :-D ¡Un abrazo! <3

  2. Kate Lynnon 28 enero, 2018 Responder

    Al final sí que me uní a Twitter, aunque de momento no he conseguido mucho porque tengo muy pocos seguidores y no he encontrado ninguna buena conversación a la que unirme. ¡Pero ya te estoy siguiendo! Y sí, por supuesto que ya te comentaré si pruebo alguno de tus métodos :)

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